La IA toma partido y niega asistencia a quien le habla de esta manera: aqui explicado lo que ha pasado a una joven y las consecuencias
La Inteligencia Artificial pone límites y niega su asistencia a una estudiante. El motivo es increible, y nos dice mucho de como funciona y se desarrolla esta nueva herramienta.

Según informó el sitio especializado Skuola.net, un usuario tuvo algunos problemas con el programa de inteligencia artificial ChatGPT, el chatbot OpenAI más conocido del mundo.
La Asistente Digital responde a una estudiante: esto es lo que pasó
Si pensamos que la inteligencia artificial pueda tolerar todo, nos equivocamos: la cortesía, al parecer, no es solo una virtud humana, sino también un factor que influye en la interacción con la inteligencia artificial. Una anécdota muy interesante tuvo como protagonista una estudiante que, frustrada por las respuestas recibidas, decidió poner a prueba la paciencia de ChatGPT de OpenAI y Grok de la plataforma social.
La joven comenzó a provocar a ambas inteligencias artificiales con lenguaje inapropiado. La reacción no se hizo esperar: Grok respondió de forma contundente, llegando a calificar a la usuaria como un “humano asqueroso” y deteniendo inmediatamente la asistencia. ChatGPT, por su parte, ante los constantes reproches, también dejó de colaborar y se permitió realizar comentarios groseros.

Ante este incidente, el sitio especializado Skuola.net consultó directamente a ambos chatbots sobre la posibilidad de que una IA dejara de responder ante un trato irrespetuoso. ChatGPT confirmó que sus asistentes virtuales están diseñados para ser útiles, y ante un lenguaje agresivo o preguntas inapropiadas, el sistema puede optar por ignorar la solicitud, emitir una advertencia sobre el comportamiento o simplemente detener la interacción hasta que el tono cambie. Advirtió que la tolerancia puede variar según la plataforma.
Grok se alineó con esta postura, explicando que sus sistemas tienen límites y que ante un trato excesivamente hostil o abusivo, pueden dejar de responder para mantener un diálogo productivo. Si bien no se trata de “sentimientos heridos”, la IA detecta un umbral de aceptabilidad en el lenguaje y el comportamiento, y al superarse este límite, se suspenden las respuestas.
Más allá de este caso particular, una investigación académica de 2024 refuerza esta observación, destacando cómo el lenguaje utilizado en los comandos o solicitudes dirigidas a la inteligencia artificial puede tener un impacto significativo en la calidad de los resultados. Estadísticamente, un lenguaje amable tiende a generar información de mayor calidad por parte de la IA, mientras que un lenguaje grosero a menudo conduce a resultados menos satisfactorios.
Estos hallazgos sugieren que, si bien las IA no poseen emociones en el sentido humano, sí están programadas para priorizar interacciones constructivas y respetuosas. El uso de un lenguaje apropiado no solo facilita una comunicación más fluida y efectiva con estas tecnologías, sino que también parece influir positivamente en la calidad de la información que proporcionan. La cortesía, por lo tanto, se erige como una habilidad fundamental en la era de la inteligencia artificial.