Existe otra Sixtina y no está en el Vaticano: descubrimos la “otra” sala del cónclave fuera del Vaticano.
No sólo el Vaticano y Castel Gandolfo: vamos a conocer el secreto de la que podemos llamar la otra Sixtina, un tesoro oculto fuera de la Ciudad del Vaticano.

Mientras el Papa Francisco acaba de volver a la residencia Santa Marta, vamos a conocer la otra residencia papal importante más allá del Vaticano y Castel Gandolfo: descubrimos dónde está y cómo visitarla.
El “otro” Vaticano, un lugar historico
El Papado de Aviñón representa un período singular y controvertido en la historia de la Iglesia Católica, que se extiende desde 1309 hasta 1377. En esta era los Papas no residieron en Roma, sino en Aviñón, Francia. Este traslado estuvo inicialmente motivado por cuestiones políticas y la búsqueda de una mayor estabilidad, en un período caracterizado por intensos conflictos dentro de Italia. El Papa Clemente V, el primero de los pontífices de Aviñón, optó por esta ciudad francesa por sus fuertes vínculos con el rey francés Felipe el Hermoso, quien ejerció una considerable influencia en el papado.

Durante estos años en Aviñón, la Curia Romana vivió una época de gran esplendor cultural y artístico, sin embargo, este período también es criticado por la creciente mundanidad y la excesiva centralización del poder eclesiástico que se alejaba de los principios espirituales originales de la Iglesia. La presencia del papado fuera de Italia provocó también un profundo sentimiento de alienación entre la Iglesia y el pueblo romano e italiano que veía en el Papa no sólo una guía espiritual sino también un punto de referencia político y social.
La decisión de regresar a Roma la tomó Gregorio XI en 1377, poniendo fin a este capítulo de la historia eclesiástica. Sin embargo, las repercusiones del “cautiverio de Aviñón” fueron profundas: de hecho, siguió el cisma de Occidente (1378-1417), durante el cual hubo dos o incluso tres pretendientes al título papal al mismo tiempo. Este cisma reflejó las tensiones acumuladas durante los años en Aviñón y destacó los desafíos planteados a la legitimidad y autoridad papal.
Palacio de los Papas en Aviñón, un pedazo de historia
Residencia de los pontífices del siglo XIV y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el Palacio de los Papas de Aviñón es el palacio gótico más grande del mundo (15.000 metros cuadrados, equivalente al volumen de 4 catedrales góticas) y una de las construcciones góticas más impresionantes y significativas de la Edad Media.
El Palacio se alza majestuoso en el corazón de la ciudad francesa, siendo testigo de un período histórico en el que el cristianismo vio trasladar el centro de su espiritualidad de Roma a Aviñón. Construido en el siglo XIV, durante el papado de Clemente V, este palacio fue la residencia de los Papas durante unos setenta años, período conocido como el cautiverio de Aviñón. Su arquitectura es una extraordinaria combinación de funcionalidad fortificada y magnificencia gótica, con torres que se elevan hacia el cielo y estancias que se suceden en un laberinto de historia y arte.
Visualizza questo post su Instagram
A pesar de su origen religioso, el Palacio de los Papas también se convirtió en un símbolo de poder temporal y político. Sus muros acogieron no sólo ceremonias religiosas sino también eventos sociales de la época. Hoy es posible visitar este monumento histórico y sumergirse en la atmósfera medieval caminando por sus salas decoradas con frescos, amplios patios e imponentes salas capitulares. Los visitantes pueden explorar el apartamento privado del Papa, admirar los frescos creados por artistas italianos del siglo XIV como Matteo Giovannetti y quedar encantados con la Sala del Cónclave donde fueron elegidos los Papas.
Para quienes deseen visitar el Palacio Papal de Aviñón es recomendable dedicar al menos medio día a descubrir sus maravillas. El sitio está abierto casi todos los días del año con horarios que varían según la temporada. La entrada para la visita completa, que incluye el Palacio, el Puente y los Jardines, cuesta 17 euros.